Juan Griego Isla de Margarita Venezuela.
Es la babel Margariteña y se comprende desde su origen como poblado mestizo, esta bahía de aguas profundas en el mejor puerto natural de la costa occidental de la Isla Margarita. Es la segunda ciudad comercial y abundan los negocios de todo tipo, bancos, oficinas y hasta pequeños centros comerciales. Las calles del casco histórico son estrechas y desembocan en un paseo a orilla del mar, sombreado y concurrido. Entre el gentío se ven mujeres que llevan sus cabezas cubiertas y en las tiendas objetos venidos del mundo árabe. Residen aquí desde hace mucho tiempo familias de comerciantes sirios y libaneses que enriquecen el habitual mestizaje de gente y costumbres. Algunos chinos y coreanos se ven desde hace pocos años. De día es dinámico y bullicioso, de tarde nace la poesía y todo cambia cuando el sol se va a dormir por el horizonte de Juan Griego. El atardecer es un espectáculo instantáneo que muchos quisieran prolongar por unos segundos más.
DEL NOMBRE:
Dos hermanos de apellido Griego figuran con frecuencia en documentos de los primeros años de establecimiento de los españoles en la isla, avanzado el siglo XVI. Conocieron esta ensenada y la escogieron para vivir por sus condiciones ideales: se multiplicaban los animales de buena carne y sobraban leche y miel. Certifican las fuentes que en 1545 uno de los dos llamado Juan era ya un próspero personaje del lugar. Se sabe más: ambos hermanos eran marinos expertos y se escribieron unas instrucciones dirigidas a los habitantes de Cubagua y Margarita deseosos de participar en la conquista de El Dorado en la Guayana venezolana. Se dice que llegaron a penetrar por el Delta del Orinoco, con absoluta certeza se sabe que al finalizar el siglo XVI ya la ensenada se conocía con el nombre de aquel Juan.
DE LA HISTORIA:
Durante la guerra de independencia Juan Griego en la Isla de Margarita, era el puerto desde donde los patriotas zarpaban hacia las islas del Caribe a comprar armas y municiones. Por aquí llegó Simón Bolívar con su pequeña flota libertaria en Diciembre de 1815 procedente de los Callos de Haití. Después de 1820 comenzaron a residenciarse en este lugar españoles patriotas, gente de paz que huía de la guerra que incendiaba otras regiones de Venezuela. La carpintería de ribera progresó mucho en este tiempo, de modo que faluchos, tres puños y peñeros mantuvieron un comercio relativamente próspero. La primera escuela se fundó en 1826 y el primer teatro en 1866 y en aquel tiempo eso indicaba algún progreso.
DE LOS VIAJEROS DE OTRO TIEMPO: Los extranjeros que pasaron por Juan Griego durante la segunda mitad del siglo XIX hablaron bien del lugar y notaron sus dos pequeñas penínsulas: Morro de la Galera al norte y Punta Tuna al sur. Miguel María Lisboa, un diplomático portugués que lo visitó en 1852 describió a sus habitantes como mestizos de español e indio, emprendedores, enemigos de todo yugo y dueños de un virtual monopolio de la navegación por el Oriente venezolano, Juan Griego en la Isla de Margarita tenía 1.000 hab. Y de ellos la gran mayoría, en proporción de diez a uno, estaba integrada por mujeres. Los hombres andaban siempre por el mar Caribe en largo mercadeo por las Islas.
EL FORTIN DE LA GALERA: El nombre según apuntó el Barón Alejandro de Humboldt en 1800 recuerda el día en que uno de los navíos de Cristóbal Colón fondeó frente a la punta donde se encuentra el Fortín, habitada entonces por una comunidad de pescadores indígenas. Esto ocurrió tal vez en 1498, pero los niños guías del Puerto prefieren relacionar el sitio con la historia de la batalla de Juan Griego, conocida también como de los fuertes ( Agosto 1817 ) la última de la independencia de la Isla de Margarita, hecho terrible y sangriento que la creatividad popular sazona con detalles singulares. En el fortín de la Galera en la Isla De Margarita disfrutará el viajero de una excelente vista de la bahía y tal vez su conocimiento de español margariteño le permita entender la versión que le dará algún guía infantil sobre como el indio Guaiquerí patriota, Francisco Adrián cruzó a nado en Agosto de 1817 la ensenada-lo más seguro que lo hizo en bote-para hacer estallar el polvorín y murió cumpliendo tan difícil misión. La verdad que fue una mina colocada por el coronel Juan Fermín lo que hizo estallar el fortín. Tal vez los pequeños guías se animen también a contarle historias de cómo…” el Tirano Aguirre mató a su hija por la esparda para que no la violaran los marvados marañones…”
